Coses escrites

La iniciativa d’organitzar una exposició de clavells va ser idea de Miquel Utrillo i Morlius. Utrillo la va exposar als seus companys de tertúlia al cafè de la Xarmada, els quals eren, entre d’altres: Antoni Clarà, Marià Carbonell, Josep Serra, Francesc Ferret i Rossend Bartés. Fou acceptada amb entusiasme i el 30 de maig de 1918 es va inaugurar la I Exposició de Clavells, al Pavelló de Mar. Les condicions per a participar-hi eren les següents: les flors havien d’estar en una torreta, només s’admetien dues varietats de clavell –reventón i calze unit– i els participants havien de residir a Sitges o formar part de la colònia estiuenca. El jurat qualificador estava format per Rafael Llopart i Vidaud, Pau Roig i Montaner, i Miquel Utrillo i Morlius. El guanyador del primer certamen floral va ser Gaietà Bori i Benaprès.

El 2 de juny d’aquell any fou clausurada l’exposició. El Eco de Sitges, que va sortir aquell mateix dia, ja va incloure una crònica de la mostra, on se’n feia una primera valoració.

Exposición de claveles

Estamos orgullosos de que Sitges haya realizado un certamen tan superiormente hermoso como el inaugurado en el Pabellón de Mar el día de la solemnidad de Corpus. Una inteligencia privilegiada se ofreció a la decoración de los salones, a la instalación de las macetas y a la agrupación de los claveles, siendo forzoso reconocer que su alma de artista se ha excedido a sí misma presentando una exposición de la referida preciada flor que causa la admiración de cuantos la visitan; nadie podía sospechar que los amantes de la floricultura en esta villa se dedicaran a la especialidad de cultivar con supremo cariño el clavel en sus más interesantes variedades; de procurarse sin reparar en sacrificios ejemplares soberbios por el matizado de sus flores, por la delicadeza de sus matices, por el gigantesco desarrollo de sus capullos y por la ufanía de la planta.

El entusiasmo de los iniciadores fue creciendo a medida que se aproximaba la fecha del concurso; todo el mundo reservaba sus planes ante el convencimiento de que su colección de claveles sería merecedora de toda loa, llegándose a temer un fiasco precisamente porque, aún en los días inmediatos a la fecha señalada para la exposición, se ignoraba el número de los concursantes, la importancia de sus macetas y la esplendidez de sus flores. Llegó, sin embargo, la vigilia, constituyendo un verdadero espectáculo observar el ir y venir de vehículos de toda clase con la preciosa carga que, desbaratando los cálculos mejor fundados, hizo insuficiente la cabida del local, al extremo de que muchos dueños de claveles debieron limitar sus envíos y otros renunciar a exponerlos, pues, aprovechando los locales disponibles, pudieron admitirse solo un millar de macetas.

¡Qué preciosidades! La mirada se extraviaba atraída ante claveles de capullo uniforme; a lo lejos contemplaba reventones gigantes de los más variados colores; algo más cerca sorprendíanle ejemplares notabilísimos por la finura de sus matices, por los pliegues de sus pétalos, por el desarrollo de la planta y finalmente por la exhuberancia de las flores.

Instaladas las macetas en montantes uniformes, perfectamente decorados, su visualidad sorprende, causando admirable efecto tanto la profusión de gallardetes y trofeos, como la restauración del local, al que da realce magnífico alumbrado eléctrico.

Sobresale, sin embargo, a los ojos del visitante la riquísima vitrina guardadora de un jarrón con claveles cortados, siendo la nota dominante del ornato tan hermoso mueble, pródigo seguramente en recuerdos de grandeza.

Los afanes de los organizadores del concurso viéronse satisfechos al declararse oficialmente inaugurado; para ello la Alcaldía, accediendo a los requerimientos recibidos, cumpliendo el acuerdo consistorial de patrocinar la fiesta y asumiendo la representación de nuestra villa, cursó las invitaciones correspondientes, uniéndose al Ilmo. Ayuntamiento, al salir corporativamente de las Casas Consistoriales a las 12 horas del gran día de Corpus Christi, las más significadas personalidades de la población, precediendo a todos los Gigantes de Sitges y la nutrida banda de El Retiro que personifica D. Francisco Montserrat, dirigiéndose la comitiva al Pabellón de Mar por las calles Mayor, Parelladas y Bonaire entre los plácemes de todo el vecindario.

Reunidos en uno de los salones, en el que figuran expuestos los valiosos regalos ofrecidos a los expositores, don Buenaventura Juliá Masó, en su dignidad de Alcalde-Presidente, pronunció un bello parlamento que sintetizamos así: «Aquí tienen, señores, la espiritualidad de nuestro pueblo; bastó que uno de nuestros soñadores echara un día en nuestra fecunda tierra la preciosa semilla de sus delicadas iniciativas para que ella fructificara exuberante proporcionándonos el goce de estas notabilísimas colecciones de claveles; estas significan cuidados exquisitos, perseverancias incomprensibles, entusiasmos persistentes; no es el adinerado quien más contribuye al éxito, el principal esfuerzo es debido a algunos individuos de alma grande que reservan a las flores sus horas de ocio y aún instantes robados al diario trabajo. Felicitémonos a todos como patriotas de una tan sorprendente Exposición de claveles, a la cual me cabe, como Alcalde de mi pueblo, la alta honra de declarar inaugurada».

Entusiastas aplausos galardonaron tales frases, recorriendo autoridades e invitados los departamentos, causando a todos una verdadera sensación de grandioso éxito.

Permitiose, en seguida, el despacho de entradas, invadiéndose el Pabellón de Mar de familias suburenses y de visitantes distinguidos, todos los cuales elogiaron el espectáculo de ser una localidad pequeña la que, con solo sus propios elementos, ha realizado el propósito de dedicar a los claveles una fiesta instructiva, patriótica y digna de las grandes capitales.

Entre los turistas de aquel día contáronse varios jardineros de Barcelona y otros aficionados de reconocida nombradía, todos los cuales hicieron el viaje con cierta desconfianza suponiendo carecíamos aquí de elementos para organizar una exposición de floricultura, pero reconocieron muy pronto su error, ponderando la hermosura de los claveles, su acertada instalación y la variedad extraordinaria de los ejemplares expuestos, fundados en todo lo cual cantaron un himno a la iniciativa de Sitges y rindieron homenaje a su Alcalde para que, como representante de esta villa, recibiera sus más calurosas felicitaciones.

Durante todos los días la exposición de claveles se ha visto muy visitada, amenizando las músicas locales en determinadas horas la visita, contribuyendo ello no solo a imprimir realce a la fiesta, sino también a aumentar la animación de los deliciosos paseos durante las primeras horas de la noche.

Con tales antecedentes la ceremonia de repartir los premios y de clausurar la exposición, señalada para las 17 horas de hoy, promete constituir un grandioso éxito, congratulándose de todo ello EL ECO DE SITGES.

L. I. S.

Comments are closed.